El Aikido es un arte marcial japonés creado por Morihei Ueshiba a principios del siglo XX. A diferencia de muchas otras artes marciales, el Aikido es un budo centrado fundamentalmente en la defensa personal. Para gestionar situaciones violentas, utiliza movimientos circulares y fluidos con el fin de redirigir la energía del atacante, buscando neutralizar el ataque y controlarlo sin necesidad de entrar en competiciones de fuerza. La filosofía del Aikido se basa en la armonía y el principio de la no-resistencia. Puedes encontrar más información en el apartado 'acerca de'.
El Aikido es adecuado para personas de todas las edades, desde niños hasta adultos mayores. Sin embargo, la edad mínima recomendada para comenzar, aún dependiendo de la escuela o dojo, generalmente se estima que es a partir de los 6-7 años. Es cierto que se pueden encontrar clases de 4 y 5 años, pero normalmente son clases donde prima el juego y no el arte marcial en si. A partir de los 6 años, el niño ya desarrolla su atención y las suficientes capacidades para aprovechar la actividad.
Desgraciadamente en la actualidad no tenemos ningún grupo de niños activo. Eso si, si te pones en contacto con nosotros, podremos recomendarte otros grupos donde si imparten Aikido infantil.
Sí, el Aikido es adecuado para principiantes y personas que no tienen experiencia previa en artes marciales. De hecho, muchos comienzan a entrenar Aikido sin haber practicado ninguna otra disciplina marcial. El enfoque principal del Aikido es aprender a moverse con fluidez, desarrollar conciencia del cuerpo y la mente, entender la importancia la postura y, sobre todo, la mejora de la confianza y seguridad en uno mismo a través de un sistema de autodefensa eficaz. Además, no hay competiciones físicas, lo que permite un ambiente de aprendizaje sin presión.
Sí, de hecho el Aikido es muy eficaz, especialmente en situaciones en las que el atacante está buscando agredir, con y sin armas. En Aikido buscamos redirigir al oponente y controlarlo sin entrar en conflictos de fuerza. Esto es especialmente útil para mujeres y niños ya que no se depende de la potencia física para lograrlo, trabajando desde el principio con compañeros mucho más grandes y fuertes. En Aikido nunca se separan a los alumnos por sexos o pesos como en otras actividades, aprendiendo a gestionar todo tipo de personas.
No, el Aikido es un budo. Esto implica que no es un deporte competitivo en ningún sentido. A diferencia de otras artes marciales, como el judo o el karate, no hay competiciones de combate o torneos en Aikido. El objetivo es trabajar juntos para mejorar en la técnica y alcanzar un mayor nivel de armonía física y mental, lo que se traslada en una capacidad cada vez mayor de autodefensa.
No es necesario tener una gran condición física al comenzar en Aikido, ya que el entrenamiento se adapta a la capacidad de cada persona. Con el tiempo, a medida que los estudiantes practican, mejoran su fuerza, flexibilidad, coordinación y resistencia. El enfoque está en aprender a mover el cuerpo de manera eficiente y fluida, y en utilizar la energía interna (Ki) para ejecutar las técnicas, lo que reduce la necesidad de fuerza física bruta.
Sí, en Aikido también se entrenan técnicas con bokken (espada de madera), jo (bastón corto) y tanto (cuchillo). Estos entrenamientos ayudan a comprender los principios de las técnicas de Aikido en un nivel más profundo y a desarrollar el control, la precisión y la percepción del espacio. Las formas de armas en Aikido están diseñadas para complementar las técnicas de manos vacías, enseñando la importancia de la distancia y la posición en el combate, así como una correcta marcialidad.
Aikido vs Karate: Mientras que el Karate se enfoca principalmente en golpes y técnicas de defensa personal de contacto directo, el Aikido se centra en el control, la proyección y la redirección de la energía del oponente a través del control articular y biomecánico del cuerpo.
Aikido vs Judo: El Judo también utiliza la proyección y el control del oponente, pero con un enfoque en el lanzamiento y la competencia. En cambio, el Aikido se centra más en la defensa personal sin el elemento competitivo y con una mayor énfasis en la fluidez y la no-resistencia.
Sí, el Aikido puede ser una excelente forma de ejercicio físico. Aunque no es un entrenamiento cardiovascular tan intenso como otras actividades, el Aikido mejora la fuerza, la flexibilidad, la coordinación y el equilibrio. Además, las técnicas de Aikido requieren un trabajo corporal que puede ser desafiante y puede contribuir al control del peso y la mejora de la forma física general.